lunes, 4 de enero de 2016

La Importancia Del Trabajo Intelectual Revolucionario

LA IMPORTANCIA DEL TRABAJO INTELECTUAL REVOLUCIONARIO


La causa de la revolución socialista del proletariado y las masas explotadas y oprimidas, requiere de un trabajo intelectual de clase y una línea política e ideológica definida, clara, estructurada, sagas y revolucionaria, que sirva a los intereses de la clase obrera y a la causa de la construcción socialista y manifieste  de igual forma no solo los objetivos y aspiraciones de esta, sino también que ilumine el camino y guíe al proletariado en el sendero de la lucha revolucionaria y señale el papel de la clase trabajadora tanto en el desarrollo de la lucha de clases, como en el marco de la historia mismo.

Por consecuencia, es ininteligible e irrealizable cualquier proceso revolucionario con vistas a materializar las aspiraciones de la clase obrera, sin el desarrollo del trabajo intelectual revolucionario, sin el previo desarrollo teórico y el análisis científico de las condiciones materiales específicas y el contexto histórico concreto, para adecuar la forma y el procedimiento que la revolución del proletariado ha de seguir y llevar acabo, y para ello la clase obrera posee su propia teoría de vanguardia, que la guía, orienta y dirige hacia la transformación revolucionaria de la sociedad, hacia la materialización de sus objetivos, sus propósitos, sus necesidades y sus intereses de clase, hacia la conquista del poder político para poder moldear y transformar el orden y organización social acorde a sus necesidades, a las necesidades del proletariado y del resto de capas trabajadoras que son igualmente explotadas y oprimidas bajo el yugo capitalista, como el campesinado pobre y el proletariado agrícola, así como de los sectores populares y de la sociedad en general, y solamente el estudio exhaustivo y la comprensión de los principios  elementales e inmutables de esta teoría de vanguardia de la clase obrera, el marxismo-leninismo, asegurara la formación de un cuerpo de intelectuales orgánicos de la revolución, como el surgimiento de auténtica conciencia de clase en las masas obreras y el esclarecimiento de su papel histórico en la presente sociedad burguesa capitalista.

El marxismo-leninismo, no solo constituye la teoría de vanguardia de la clase obrera, sino que también representa la ciencia de la revolución del proletariado y de la construcción del socialismo-comunismo. Indica los pasos fundamentales que la revolución proletaria ha de seguir hasta conseguir el triunfo, y de la misma forma ilustra las propiedades que caracterizan la organización social socialista y comunista, las leyes generales que rigen a estos modos de producción durante su construcción y desarrollo y esclarece la conciencia obrera respecto a las propiedades y leyes que constituyen el modo de producción capitalista y la organización de la sociedad burguesa e indican su papel y posición en la organización social vigente.

Esta teoría de vital significancia para la causa de la lucha revolucionaria y el movimiento obrero, fue posible desarrollarla gracias a la labor intelectual revolucionaria de los ideólogos del proletariado, los fundadores del socialismo científico, Karl Marx y Friedrich Engels, cuyo pensamiento hizo posible la creación de una teoría que explicara las leyes objetivas que rigen el curso del desarrollo de la historia humana y de los modos de producción históricos surgidos del desarrollo de la lucha de clases, desde la eclosión de la civilización, a través del análisis científicos de estas, y llegar a la inevitable conclusión, de que a razón  de las contradicciones insolubles engendradas por el sistema capitalista, la caída de este es inevitable y su consecuente sustitución por un modo de producción y un sistema social superior, como paso con los modos de producción anteriores al capitalismo, la caída del esclavismo y su sustitución por el feudalismo, el ocaso del feudalismo y su remplazo por el capitalismo, y por último el declive del capitalismo y su suplantación por el socialismo, como antesala y periodo transitorio hacia el comunismo, la sociedad sin clases, sin opresores ni oprimidos, ni amos ni esclavos, ni ricos ni pobres, ni explotadores ni explotados, la sociedad donde nadie tenga la posibilidad de vivir de la apropiación del trabajo ajeno, donde nadie acumule las riquezas que la sociedad genera, excluyendo a esta y principalmente a la clase responsable de la producción de la riqueza social, de poder gozar de dicha riqueza creada con sus propias manos y con su propio esfuerzo, riqueza que es producto del trabajo de la clase obrera, y que para ser producida en grandes cantidades, esta se ve sumida en precarias condiciones laborales y de existencia, para que el capitalista succione el máximo de ganancias del trabajo de los obreros, como un vampiro al asecho de su víctima para succionarle el líquido vital para poder vivir y como se ha venido haciendo bajo el actual sistema imperante. En la sociedad socialista, esta clase de prácticas avasalladoras ya no tendrán lugar, pues el obrero trabajara para cubrir sus necesidades y producir para el desarrollo plena de la sociedad.

Gracias a la genial teoría y al pensamiento científico de Marx y Engels, durante el siguiente siglo, numerosas revoluciones en todo el mundo tomaron lugar, basadas en el desarrollo práctico de la teoría marxista, y que grandes estudiosos de esta teoría, como Lenin, Stalin, entre otros, y a través de su experiencia en la práctica revolucionaria, pudieron complementar y desenvolver aún más el trabajo de Marx y Engels bajo la actual fase del sistema capitalista, el imperialismo, como en el caso de Lenin y sus grandes obras y trabajos sobre esta.

Esto demuestra la gran importancia que tiene el trabajo intelectual revolucionario, para la causa del proletariado y de la construcción del socialismo-comunismo, pues este trabajo elaborado por los grandes exponentes y representantes de la teoría científica del comunismo y la revolución, ha instruido a los obreros en su lucha, y guiado y dirigido a las masas trabajadoras correctamente en el sendero de la revolución y el socialismo. Por esa razón la revolución de los trabajadores requiere de la formación de nuevos intelectuales dispuestos a defender dicha causa y preservar vivos e intactos los principios fundamentales y básicos del marxismo-leninismo, frente a la masa de pedantes intelectuales de la burguesía y la pequeña burguesía, que buscan desacreditar y calumniar la ideología de vanguardia del proletariado por todos los medios posibles, junto con los medios oficiales de la burguesía que a través de toda clase de propaganda ideológica, que manipula y falsifica la historia con el objetivo de desprestigiar el socialismo, la revolución y la dictadura del proletariado, al igual que para hacer frente y desvelar los verdaderos objetivos de toda clase de agentes encubiertos de la burguesía, pacificadores y predicadores reformistas que embaucan y desarman a la clase obrera, y buscan envolverla con toda clase de idealismos utópicos y falsas ilusiones, de pregonar que este sistema en descomposición puede derrocarse pacíficamente, mediante la vía electoral y parlamentaria, que pretende esterilizar la lucha obrera y quitarle su filo revolucionario, limitándola a simples concesiones y a la caridad otorgada desde arriba. Al igual que para enfrentar a toda clase de revisionistas y oportunistas, que haciéndose pasar por comunistas, pretenden disolver la revolución desde adentro o desviarla hacia el camino del reformismo, que pretenden desarticular y tergiversar de la misma forma, la ideología de la clase obrera, el marxismo-leninismo y echarla por la ventana, pregonando a los obreros que esta anticuada, que ya no funciona, que es necesario crear “nuevas doctrinas” que se ajusten a los tiempos actuales, toda esta clase de corrientes contrarrevolucionarias que trabajan para los intereses de la clase dominante, deben ser confrontadas con firmeza y desenmascarados sus tácticas, propósitos y objetivos ante los ojos de la clase obrera, y para ello es necesario seguir el ejemplo de los fieles defensores del marxismo-leninismo, como Enver Hoxha, maestro de la lucha contra el revisionismo y el oportunismo pequeño burgués de todo tipo.

Todo este conjunto de enemigos del proletariado y de la revolución socialista, deben ser desenmascarados y aplastados junto con el actual sistema opresor, y para hacer frente a esta ardua labor, pero necesaria y elemental en el transcurso de la lucha del proletariado y los pueblos contra el imperialismo. Como dijo Lenin, la lucha contra el imperialismo es una expresión estéril y vacía de significado, sin la lucha contra el oportunismo. Para ello la creación de intelectuales orgánicos de la revolución, que trabajen para los intereses del proletariado y las masas trabajadoras, explotadas y oprimidas, y para mantener firmes los principios del marxismo-leninismo, es necesaria, sin dicha labor, el triunfo de la revolución jamás estará completo y muy probablemente nunca se llegue a dar sin esta labor, o se desvié del camino del socialismo y nunca complete su propósito, y se degenere la revolución a tal grado de culminar con la suplantación de una camarilla de ladrones, corruptos y asesinos por otra, como se ha visto ejemplos históricos que confirman lo dicho, de revoluciones que por no enarbolar las banderas del comunismo y el marxismo-leninismo y desarrollar un análisis dialectico correcto con el contexto especifico de una coyuntura histórica concreta, fundamentado en los principios del marxismo-leninismo y la adaptación de esta en la realidad social, política y económica del contexto referido. Una revolución jamás debe desarrollarse  o basarse en la espontaneidad, porque su resultado será catastrófico para el pueblo, y no será capaz de materializar las aspiraciones de este.

El estudio del marxismo-leninismo es igual de importante que la acción revolucionaria y el trabajo de masas, es una labor primordial para todo militante de cualquier partido comunista y obrero, y para cualquier revolucionario o aspirante a ello, es una ley inviolable para la conducción de la clase trabajadora en la lucha de clases. Os dejo con esta frase de Lenin:
“No hay practica revolucionaria sin teoría revolucionaria y a la inversa”
-Lenin