LA
IMPORTANCIA DEL TRABAJO INTELECTUAL REVOLUCIONARIO
La causa de
la revolución socialista del proletariado y las masas explotadas y oprimidas,
requiere de un trabajo intelectual de clase y una línea política e ideológica
definida, clara, estructurada, sagas y revolucionaria, que sirva a los
intereses de la clase obrera y a la causa de la construcción socialista y
manifieste de igual forma no solo los
objetivos y aspiraciones de esta, sino también que ilumine el camino y guíe al
proletariado en el sendero de la lucha revolucionaria y señale el papel de la
clase trabajadora tanto en el desarrollo de la lucha de clases, como en el
marco de la historia mismo.
Por
consecuencia, es ininteligible e irrealizable cualquier proceso revolucionario
con vistas a materializar las aspiraciones de la clase obrera, sin el
desarrollo del trabajo intelectual revolucionario, sin el previo desarrollo
teórico y el análisis científico de las condiciones materiales específicas y el
contexto histórico concreto, para adecuar la forma y el procedimiento que la
revolución del proletariado ha de seguir y llevar acabo, y para ello la clase
obrera posee su propia teoría de vanguardia, que la guía, orienta y dirige
hacia la transformación revolucionaria de la sociedad, hacia la materialización
de sus objetivos, sus propósitos, sus necesidades y sus intereses de clase,
hacia la conquista del poder político para poder moldear y transformar el orden
y organización social acorde a sus necesidades, a las necesidades del
proletariado y del resto de capas trabajadoras que son igualmente explotadas y
oprimidas bajo el yugo capitalista, como el campesinado pobre y el proletariado
agrícola, así como de los sectores populares y de la sociedad en general, y
solamente el estudio exhaustivo y la comprensión de los principios elementales e inmutables de esta teoría de
vanguardia de la clase obrera, el marxismo-leninismo, asegurara la formación de
un cuerpo de intelectuales orgánicos de la revolución, como el surgimiento de
auténtica conciencia de clase en las masas obreras y el esclarecimiento de su
papel histórico en la presente sociedad burguesa capitalista.
El
marxismo-leninismo, no solo constituye la teoría de vanguardia de la clase
obrera, sino que también representa la ciencia de la revolución del
proletariado y de la construcción del socialismo-comunismo. Indica los pasos
fundamentales que la revolución proletaria ha de seguir hasta conseguir el
triunfo, y de la misma forma ilustra las propiedades que caracterizan la
organización social socialista y comunista, las leyes generales que rigen a
estos modos de producción durante su construcción y desarrollo y esclarece la
conciencia obrera respecto a las propiedades y leyes que constituyen el modo de
producción capitalista y la organización de la sociedad burguesa e indican su
papel y posición en la organización social vigente.
Esta teoría
de vital significancia para la causa de la lucha revolucionaria y el movimiento
obrero, fue posible desarrollarla gracias a la labor intelectual revolucionaria
de los ideólogos del proletariado, los fundadores del socialismo científico,
Karl Marx y Friedrich Engels, cuyo pensamiento hizo posible la creación de una
teoría que explicara las leyes objetivas que rigen el curso del desarrollo de
la historia humana y de los modos de producción históricos surgidos del
desarrollo de la lucha de clases, desde la eclosión de la civilización, a través
del análisis científicos de estas, y llegar a la inevitable conclusión, de que
a razón de las contradicciones
insolubles engendradas por el sistema capitalista, la caída de este es
inevitable y su consecuente sustitución por un modo de producción y un sistema
social superior, como paso con los modos de producción anteriores al
capitalismo, la caída del esclavismo y su sustitución por el feudalismo, el
ocaso del feudalismo y su remplazo por el capitalismo, y por último el declive
del capitalismo y su suplantación por el socialismo, como antesala y periodo
transitorio hacia el comunismo, la sociedad sin clases, sin opresores ni
oprimidos, ni amos ni esclavos, ni ricos ni pobres, ni explotadores ni
explotados, la sociedad donde nadie tenga la posibilidad de vivir de la
apropiación del trabajo ajeno, donde nadie acumule las riquezas que la sociedad
genera, excluyendo a esta y principalmente a la clase responsable de la producción
de la riqueza social, de poder gozar de dicha riqueza creada con sus propias
manos y con su propio esfuerzo, riqueza que es producto del trabajo de la clase
obrera, y que para ser producida en grandes cantidades, esta se ve sumida en
precarias condiciones laborales y de existencia, para que el capitalista
succione el máximo de ganancias del trabajo de los obreros, como un vampiro al
asecho de su víctima para succionarle el líquido vital para poder vivir y como
se ha venido haciendo bajo el actual sistema imperante. En la sociedad
socialista, esta clase de prácticas avasalladoras ya no tendrán lugar, pues el
obrero trabajara para cubrir sus necesidades y producir para el desarrollo
plena de la sociedad.
Gracias a la
genial teoría y al pensamiento científico de Marx y Engels, durante el
siguiente siglo, numerosas revoluciones en todo el mundo tomaron lugar, basadas
en el desarrollo práctico de la teoría marxista, y que grandes estudiosos de
esta teoría, como Lenin, Stalin, entre otros, y a través de su experiencia en
la práctica revolucionaria, pudieron complementar y desenvolver aún más el
trabajo de Marx y Engels bajo la actual fase del sistema capitalista, el
imperialismo, como en el caso de Lenin y sus grandes obras y trabajos sobre
esta.
Esto
demuestra la gran importancia que tiene el trabajo intelectual revolucionario,
para la causa del proletariado y de la construcción del socialismo-comunismo,
pues este trabajo elaborado por los grandes exponentes y representantes de la teoría
científica del comunismo y la revolución, ha instruido a los obreros en su
lucha, y guiado y dirigido a las masas trabajadoras correctamente en el sendero
de la revolución y el socialismo. Por esa razón la revolución de los
trabajadores requiere de la formación de nuevos intelectuales dispuestos a defender
dicha causa y preservar vivos e intactos los principios fundamentales y básicos
del marxismo-leninismo, frente a la masa de pedantes intelectuales de la burguesía
y la pequeña burguesía, que buscan desacreditar y calumniar la ideología de vanguardia
del proletariado por todos los medios posibles, junto con los medios oficiales
de la burguesía que a través de toda clase de propaganda ideológica, que manipula
y falsifica la historia con el objetivo de desprestigiar el socialismo, la
revolución y la dictadura del proletariado, al igual que para hacer frente y
desvelar los verdaderos objetivos de toda clase de agentes encubiertos de la burguesía,
pacificadores y predicadores reformistas que embaucan y desarman a la clase
obrera, y buscan envolverla con toda clase de idealismos utópicos y falsas
ilusiones, de pregonar que este sistema en descomposición puede derrocarse pacíficamente,
mediante la vía electoral y parlamentaria, que pretende esterilizar la lucha
obrera y quitarle su filo revolucionario, limitándola a simples concesiones y a
la caridad otorgada desde arriba. Al igual que para enfrentar a toda clase de
revisionistas y oportunistas, que haciéndose pasar por comunistas, pretenden
disolver la revolución desde adentro o desviarla hacia el camino del reformismo,
que pretenden desarticular y tergiversar de la misma forma, la ideología de la
clase obrera, el marxismo-leninismo y echarla por la ventana, pregonando a los
obreros que esta anticuada, que ya no funciona, que es necesario crear “nuevas
doctrinas” que se ajusten a los tiempos actuales, toda esta clase de corrientes
contrarrevolucionarias que trabajan para los intereses de la clase dominante, deben
ser confrontadas con firmeza y desenmascarados sus tácticas, propósitos y
objetivos ante los ojos de la clase obrera, y para ello es necesario seguir el
ejemplo de los fieles defensores del marxismo-leninismo, como Enver Hoxha,
maestro de la lucha contra el revisionismo y el oportunismo pequeño burgués de
todo tipo.
Todo este
conjunto de enemigos del proletariado y de la revolución socialista, deben ser
desenmascarados y aplastados junto con el actual sistema opresor, y para hacer
frente a esta ardua labor, pero necesaria y elemental en el transcurso de la
lucha del proletariado y los pueblos contra el imperialismo. Como dijo Lenin,
la lucha contra el imperialismo es una expresión estéril y vacía de
significado, sin la lucha contra el oportunismo. Para ello la creación de
intelectuales orgánicos de la revolución, que trabajen para los intereses del
proletariado y las masas trabajadoras, explotadas y oprimidas, y para mantener
firmes los principios del marxismo-leninismo, es necesaria, sin dicha labor, el
triunfo de la revolución jamás estará completo y muy probablemente nunca se
llegue a dar sin esta labor, o se desvié del camino del socialismo y nunca
complete su propósito, y se degenere la revolución a tal grado de culminar con
la suplantación de una camarilla de ladrones, corruptos y asesinos por otra,
como se ha visto ejemplos históricos que confirman lo dicho, de revoluciones
que por no enarbolar las banderas del comunismo y el marxismo-leninismo y desarrollar
un análisis dialectico correcto con el contexto especifico de una coyuntura histórica
concreta, fundamentado en los principios del marxismo-leninismo y la adaptación
de esta en la realidad social, política y económica del contexto referido. Una revolución
jamás debe desarrollarse o basarse en la
espontaneidad, porque su resultado será catastrófico para el pueblo, y no será capaz
de materializar las aspiraciones de este.
El estudio
del marxismo-leninismo es igual de importante que la acción revolucionaria y el
trabajo de masas, es una labor primordial para todo militante de cualquier
partido comunista y obrero, y para cualquier revolucionario o aspirante a ello,
es una ley inviolable para la conducción de la clase trabajadora en la lucha de
clases. Os dejo con esta frase de Lenin:
“No hay
practica revolucionaria sin teoría revolucionaria y a la inversa”
-Lenin